La economía argentina atraviesa un escenario de tensiones persistentes, marcado por inflación en alza, caída del poder adquisitivo, destrucción de empleo y un fuerte ajuste del gasto público. Así lo señala un informe reciente del Mirador de la Actualidad, el Trabajo y la Economía (MATE), que analiza los principales indicadores económicos y sociales a dos años del inicio del gobierno de Javier Milei.
Según el estudio, la inflación mensual volvió a acelerarse en noviembre y alcanzó el 2,5%, el nivel más alto de los últimos siete meses. El dato contrasta con el objetivo central del programa económico del Gobierno, que planteó el ajuste como vía para contener la suba de precios. Para el MATE, el resultado muestra que, pese al “enorme sacrificio impuesto a la población”, la inflación persiste mientras se profundizan las pérdidas de empleo, ingresos y derechos sociales.
Uno de los ejes centrales del informe es la evolución de los salarios. En el sector público, el salario real se encuentra 19% por debajo del nivel registrado al inicio del mandato y acumula un año de estancamiento. De acuerdo con las estimaciones del MATE, cada trabajador estatal perdió en promedio 9,3 millones de pesos desde diciembre de 2023. En el sector privado, la situación tampoco muestra señales de recuperación: los salarios reales cayeron en los últimos dos meses y se ubican 5% por debajo del nivel existente al asumir Milei, con una pérdida acumulada de 1,8 millones de pesos por trabajador.
La caída del costo salarial implicó, además, una masiva transferencia de ingresos. El informe calcula que el proceso significó un traspaso de 63 billones de pesos desde el trabajo hacia otros sectores de la economía. El impacto no se limitó a los asalariados: también se redujo la recaudación fiscal y se desfinanciaron obras sociales y sindicatos, afectados por la merma en los aportes.
Las jubilaciones aparecen entre los sectores más golpeados. El poder de compra de los haberes previsionales se mantiene 23% por debajo del nivel de 2023. En términos acumulados, cada jubilado o jubilada perdió en promedio 4,8 millones de pesos. El informe describe esta situación como la consolidación de un “techo de pobreza” para gran parte del sistema previsional.
En cuanto a la actividad económica, el MATE sostiene que la recuperación anunciada por el Gobierno no se materializa. Las principales ramas productivas continúan operando por debajo de los niveles previos a la actual gestión. La construcción es señalada como la actividad más afectada, golpeada por la paralización de la obra pública y la caída de la inversión privada, con efectos directos sobre el empleo y las economías regionales.
El mercado laboral refleja con claridad este deterioro. Desde el inicio del gobierno libertario se perdieron más de 300.000 empleos formales. La destrucción de puestos de trabajo en el sector privado se produjo en dos etapas: una primera oleada tras la devaluación inicial y una segunda durante 2025, con mayor intensidad entre marzo y junio. Frente a esta dinámica, el empleo total se sostuvo por el crecimiento de la informalidad. El trabajo en negro, el autoempleo informal y las formas precarias de cuentapropismo alcanzaron un máximo histórico y representan el 43,4% del empleo total.
El informe también advierte sobre el aumento del endeudamiento de los hogares. En solo un año, la deuda familiar impagable se multiplicó por cinco en términos reales y alcanzó un saldo de 4,5 billones de pesos, con niveles de morosidad inéditos.
En el plano fiscal, el MATE estima que el ajuste acumulado del gasto público llegó al 28% en el segundo año de mandato, mientras que la recaudación cayó 9%. Desde la asunción de Milei, el Estado “ahorró” 100,8 billones de pesos, principalmente a través del abandono de la obra pública, la reducción de salarios y jubilaciones y el recorte en educación. Las transferencias a universidades bajaron 27%, las transferencias a provincias —que incluían el FONID— cayeron 73% y la inversión en infraestructura educativa se redujo 79%, hasta niveles diez veces menores que hace una década.
El informe subraya, además, una menor carga impositiva sobre los sectores de mayores ingresos. La recaudación del impuesto a los Bienes Personales se redujo 57% respecto del promedio del mandato anterior. En paralelo, el Estado resignó ingresos por retenciones al agro: en los últimos meses se recaudó menos de la mitad que durante la sequía de 2023, pese a una mayor capacidad exportadora.
Otro dato destacado es el récord de importaciones de bienes finales de consumo durante 2025, un fenómeno que, según el MATE, no solo implica una salida de dólares sino también la destrucción de entramados industriales y miles de puestos de trabajo.
Finalmente, el informe concluye que el modelo económico vigente “no cierra sin endeudamiento”. Los dólares generados por la economía real no alcanzan para cubrir la demanda financiera, por lo que el esquema se sostiene a partir de un fuerte aumento de la deuda pública y privada y del respaldo externo, en particular de Estados Unidos. Para el MATE, el balance de estos dos años muestra una economía más frágil, con mayor desigualdad y una población expuesta a un proceso de ajuste sin redes de contención.