La investigación por el ataque con bomba molotov contra el automóvil de un jugador de Newell’s Old Boys dio un giro con la detención de dos sospechosos en Rosario, uno de los cuales realizaba tareas ad honorem dentro de la institución rojinegra.
Los procedimientos fueron realizados en la noche del miércoles por efectivos de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE), que concretaron cuatro allanamientos y un operativo en la vía pública. Los detenidos fueron identificados como Manuel S., de 34 años, y Nahuel C., de 29, quienes quedaron a disposición de la fiscal Paula Barros, de la Unidad de Violencia Altamente Lesiva del Ministerio Público de la Acusación.
Durante los operativos se secuestraron teléfonos celulares, dos automóviles Volkswagen Gol Trend y otros elementos considerados de interés para la causa.
Desde el Ministerio Público de la Acusación indicaron que ambos serán llevados a audiencia imputativa en los próximos días por el delito de intimidación pública, aunque la pesquisa continúa para determinar si existen elementos que permitan agravar la acusación.
X de Newell’s Old Boys
Uno de los datos que más repercusión generó tras las detenciones fue la vinculación de uno de los acusados con el club del Parque Independencia. Según trascendió, Manuel S. desarrollaba tareas como profesor de educación física en forma ad honorem.
Frente a esa situación, Newell’s emitió un comunicado oficial en el que negó que cualquiera de los implicados mantuviera relación laboral o contractual con la institución. No obstante, confirmó que uno de ellos cumplía funciones honorarias y anunció su apartamiento.
“Newell’s Old Boys se encuentra desde el primer momento a total disposición de la Justicia, colaborando activamente en todo aquello necesario para el esclarecimiento del grave suceso”, sostuvo el club.
Además, la entidad aclaró: “Ninguna de las personas involucradas son empleados en relación de dependencia ni existe relación contractual alguna”. Sin embargo, añadió que, “frente a la investigación en curso”, una de las personas señaladas fue separada de las actividades ad honorem que realizaba.
El hecho investigado ocurrió durante la madrugada del 22 de febrero en el predio deportivo de Bella Vista, en un contexto de fuerte malestar deportivo luego de la derrota ante Banfield y la salida del cuerpo técnico integrado por Cristian Orsi y Sergio Gómez.
Cerca de la una de la madrugada, personas hasta entonces no identificadas arrojaron una bomba molotov dentro del complejo. El principal blanco fue un Audi A3 perteneciente al futbolista Facundo Samuel Guch, que sufrió importantes daños. También se registraron destrozos en el ala sur del edificio Jorge Griffa.
Los atacantes dejaron además una bandera con un mensaje intimidatorio. Aunque su contenido no fue confirmado oficialmente, distintos medios señalaron que la inscripción decía: “Ganen o balas para todos”.
Tras el atentado intervino personal de investigaciones y se iniciaron las actuaciones que, más de tres meses después, derivaron en las primeras detenciones del caso.