El Gobierno avanza con Estados Unidos en un acuerdo de financiamiento para impulsar inversiones en infraestructura, energía y minería en la Argentina, cuyo mecanismo combinaría distintas herramientas de organismos norteamericanos para facilitar también la llegada de capital privado. Según adelantó LA NACION y luego fue confirmado por diferentes medios, el paquete rondaría los u$s7.000 millones solo para 2027 y será presentado este miércoles en Nueva York, mientras el canciller Pablo Quirno explicó que el esquema buscará profundizar la relación bilateral a través de proyectos estratégicos.
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El anuncio está previsto para las 19 de Nueva York —las 20 de la Argentina— en el consulado argentino, al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU). Participarán Quirno y el subsecretario de Estado norteamericano Christopher Landau, además de representantes de organismos financieros de Estados Unidos vinculados con el armado.
En la previa del anuncio, el ministro de Economía, Luis Caputo, también destacó una publicación del secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, sobre la relación bilateral. El funcionario estadounidense afirmó tras encontrarse con Milei en Nueva York que el vínculo entre ambos países es “sólido” y destacó la “estrecha cooperación en temas de energía, minerales críticos y agricultura”. Caputo replicó el mensaje en su cuenta de la red social X con la expresión “TMAP”, siglas que corresponden a la frase «Todo Marcha Acorde al Plan».
Cómo funcionará el financiamiento que negocian Argentina y Estados Unidos
El canciller explicó que el esquema servirá para “profundizar la relación estratégica en cuanto proyectos de infraestructura y de energía” y precisó que una de las herramientas centrales será el Banco de Exportaciones e Importaciones de Estados Unidos (EXIM Bank). El modelo no consistiría en un único préstamo ni en un desembolso inmediato, sino en diferentes instrumentos para respaldar inversiones.
El menú podría incluir créditos, garantías y seguros destinados a proyectos considerados estratégicos por Estados Unidos. El objetivo sería que ese respaldo oficial facilite posteriormente la participación de bancos e inversores privados en las iniciativas que se desarrollen en la Argentina.
Quirno confirmó que la directora comercial del EXIM Bank, Sarah Whitten, participará del encuentro y explicó el funcionamiento de este tipo de organismos. “Por lo general ese tipo de bancos lo que hacen también es cobertura de riesgos a las empresas para que tengan acceso a ese financiamiento”, señaló. Además, indicó que “hay bancos estadounidenses en el proyecto”, aunque aclaró que su participación “no es parte del anuncio” previsto para este miércoles.
También estará Caroline Vik, directora de políticas de la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo (DFC), organismo que actúa como brazo financiero internacional de Estados Unidos. De acuerdo con la información publicada originalmente por Agustín Maza en LA NACION, la DFC aparece dentro del esquema para respaldar iniciativas vinculadas con minerales críticos y cadenas de abastecimiento.

Argentina LNG, el proyecto que funcionará como caso testigo
El principal caso testigo será Argentina LNG, el megaproyecto encabezado por YPF junto con la petrolera italiana Eni y XRG, el brazo internacional de inversiones energéticas de la compañía emiratí Adnoc. “En un punto el EXIM Bank está financiando una empresa privada. Es para un proyecto de infraestructura y energía muy importante de la Argentina”, explicó Quirno.
YPF apunta a conseguir unos u$s6.000 millones apalancados, en parte, por el EXIM Bank, aunque el monto y las condiciones de una eventual participación del organismo estadounidense todavía estaban bajo negociación. En paralelo, YPF, Eni y XRG negocian un crédito de entre u$s14.000 millones y u$s16.000 millones para financiar ductos, plantas de procesamiento y fraccionamiento, instalaciones portuarias y dos buques de licuefacción.
Argentina LNG prevé transportar el gas de Vaca Muerta desde Neuquén hasta la costa de Río Negro para procesarlo, convertirlo en GNL y exportarlo. Las dos primeras unidades flotantes tendrán una capacidad conjunta de 12 millones de toneladas anuales y podrían generar exportaciones cercanas a los u$s10.000 millones por año durante dos décadas.
El acuerdo, sin embargo, buscará extenderse más allá del proyecto energético. Quirno señaló que las herramientas también apuntan a “efectivizar en un proyecto el interés de empresas norteamericanas de participar”, mientras que el paquete que negocian ambos países contempla infraestructura relacionada con energía, minería y la salida exportadora de materias primas y minerales críticos.
GZ