El diputado provincial Miguel Rabbia expresó fuertes críticas y advertencias sobre los desafíos económicos y productivos que enfrenta Santa Fe y, particularmente, Rosario. En diálogo con Sí 98.9, el legislador del PJ explicó los fundamentos del proyecto que presentó junto al senador Marcelo Lewandowski y concejales rosarinos para evitar que, en el marco del proceso de autonomía municipal, los gobiernos locales utilicen aumentos de tributos como herramienta para resolver problemas de caja.
Rabbia señaló que existe “temor” a que la autonomía derive en una suerte de “autogestión tributaria sin control” que perjudique a las familias santafesinas. Recordó que históricamente, ante los déficits municipales, las gestiones socialistas recurrieron a fuertes incrementos en tasas como la TGI, y mencionó los recientes aumentos en el servicio de agua, que calificó como “inéditos y desproporcionados”. Según el diputado, la propuesta busca que cualquier modificación tributaria requiera mayorías especiales en los concejos municipales, evitando decisiones “livianas” tomadas por simple mayoría.
El legislador cuestionó además la implementación de nuevos tributos municipales como la tasa vial, que se cobra sobre el consumo de combustible, y criticó el estado del deterioro urbano. “Uno transita Rosario esquivando pozos. Es imposible ir por calle Córdoba desde Oroño sin sentir que vas en un samba”, ironizó, para ilustrar la desconexión entre la carga tributaria y la calidad de los servicios.
“Colapso productivo”
Pero la preocupación de Rabbia va más allá del ámbito municipal. Desde la Legislatura provincial, impulsa iniciativas para enfrentar lo que definió como un “colapso productivo” en Santa Fe. Describió una doble presión que afecta a la industria: por un lado, la avalancha de productos importados, que resulta más barata que producir localmente; por el otro, una recesión que impide que aun esas importaciones encuentren compradores. “Hoy las empresas tienen líneas productivas paradas y depósitos llenos de mercadería que nadie compra. La gente está pagando la comida en cuotas, nadie va a financiar un lavarropas”, sostuvo.
El diputado también apuntó al impacto del costo energético en la competitividad provincial. Señaló que, en el marco del ajuste del gobierno de Maximiliano Pullaro, la energía aumentó un 600% en dos años, lo que dejó a las industrias santafesinas “fuera de competencia en relación al resto del país”. Si bien reconoció que la reforma tributaria de 2026 contempla mecanismos de compensación —como el canje de hasta un 30% de Ingresos Brutos por energía—, consideró la medida “tardía” e insuficiente. “Es una curita para una herida de bala”, graficó.
Para ilustrar el problema, mencionó el caso de Cramaco, una empresa histórica de Sastre con ocho décadas de trayectoria en la fabricación de generadores, que decidió comenzar a importarlos y comunicó la suspensión de 35 trabajadores altamente calificados. Rabbia se preguntó dónde están los organismos provinciales que deberían intervenir: “¿El Ministerio de Trabajo? ¿El de Producción? Llegan cuando la suerte ya está echada”.
El legislador reclamó que la Provincia adopte una actitud “proactiva y no sólo discursiva”, anticipándose a los problemas y articulando respuestas con el sector productivo, los trabajadores y los gremios. “La producción y el empleo van de la mano. Si no hay políticas activas ahora, lo que habrá más adelante son familias en vulnerabilidad y un Estado obligado a asistirlas”, afirmó.
Rabbia concluyó que la prioridad debe ser sostener la actividad económica y prevenir la pérdida de puestos de trabajo, y reiteró su llamado a un Estado provincial presente. “Prefiero que el acompañamiento sea hoy hacia las industrias, y no mañana hacia trabajadores que quedaron sin empleo”, advirtió, remarcando la necesidad de decisiones urgentes frente a la crisis que atraviesa Santa Fe.