Rosario Central y Newell’s empataron 1 a 1 este domingo en el Gigante de Arroyito, en una nueva edición del clásico rosarino. Fue un partido intenso, con mucha fricción y pocas situaciones claras frente a los arcos. El equipo de Ariel Holan se puso en ventaja sobre el cierre de la primera mitad, mientras que la Lepra consiguió la igualdad en el tiempo agregado.
El comienzo estuvo marcado por la pierna fuerte y las interrupciones. Ibarra y Franco Escobar fueron amonestados en los primeros minutos por fuertes entradas, en un trámite en el que ninguno de los dos equipos logró imponer condiciones. A los 10 minutos, además, hubo un momento especial en el estadio: Ángel Di María inició un aplauso en homenaje a Lionel Messi, mientras se proyectaban imágenes del capitán de la selección argentina en la pantalla del Gigante.
Las primeras llegadas recién aparecieron cerca de los 40 minutos. Rodrigo Herrera probó desde afuera del área para Newell’s, mientras que Di María respondió con una volea que se fue por encima del arco. Central tenía mayor presencia en campo rival, pero no lograba transformar esa superioridad territorial en situaciones de peligro.
Cuando parecía que el primer tiempo terminaría sin goles, apareció Gastón Ávila. Tras un córner desde la izquierda, un rechazo y un rebote dejaron la pelota servida para el defensor, que sacó una espectacular volea de zurda y la clavó en el ángulo. El gol llegó en la última jugada antes del descanso y desató el festejo de todo el estadio.
En el complemento, Newell’s salió en busca del empate y Frank Kudelka movió el banco con los ingresos de Mateo García, Gómez Mattar y Jerónimo Russo. Sin embargo, al equipo rojinegro le costó generar peligro y el partido se volvió cada vez más cortado. Con el correr de los minutos, el entrenador leproso apostó incluso por un esquema con tres delanteros para intentar cambiar el rumbo.
La igualdad llegó en el tiempo de descuento. Tras una pelota aérea, Scarpeccio bajó el balón para Ramírez y Matías Cóccaro apareció para definir y marcar el 1 a 1. El asistente levantó la bandera por posición adelantada y el gol fue anulado en primera instancia, pero la revisión del VAR determinó que no había offside y convalidó el tanto.
No hubo tiempo para más. Central dejó escapar una victoria que tenía prácticamente asegurada, mientras que Newell’s rescató un punto en el cierre y se llevó un empate que tuvo sabor a triunfo por la manera en que llegó. El clásico terminó sin dueño y con los dos equipos repartiendo puntos en el Gigante.