Colombia inició este domingo una jornada electoral clave para definir a su próximo presidente. Desde las 8 de la mañana quedaron habilitadas más de 118.000 mesas de votación distribuidas en todo el país y en distintos puntos del exterior, donde más de 41 millones de ciudadanos están habilitados para elegir al sucesor de Gustavo Petro para el período 2026-2030.
La apertura oficial de los comicios se realizó en la Plaza de Bolívar de Bogotá y estuvo encabezada por el presidente Gustavo Petro, el registrador nacional del Estado Civil, Hernán Penagos, y otras autoridades nacionales y locales. Durante el acto, Penagos aseguró que existen todas las garantías para que los ciudadanos puedan votar libremente y destacó la transparencia del sistema electoral colombiano.
En su mensaje a la ciudadanía, Petro instó a los colombianos a participar masivamente de la elección y remarcó la importancia de proteger el derecho al sufragio. «Nadie debe influir en su decisión», sostuvo el mandatario, quien además pidió a fiscales de los distintos espacios políticos y a los votantes mantenerse atentos al proceso de escrutinio para garantizar la correcta contabilización de los votos.
La elección también reavivó un debate sobre el sistema informático utilizado para el conteo de sufragios. Durante la ceremonia, Petro reclamó que la Registraduría Nacional avance en la adquisición y control estatal del software electoral, argumentando que existe una sentencia judicial de 2018 que ordena desarrollar herramientas tecnológicas bajo administración pública para reforzar la transparencia del proceso.
La jornada cuenta además con una amplia presencia de observadores internacionales. Según informaron las autoridades electorales, más de 1.200 veedores pertenecientes a 26 organismos y misiones internacionales supervisan el desarrollo de la votación y el posterior escrutinio en coordinación con los organismos electorales colombianos.
Los colombianos elegirán entre 11 candidatos presidenciales. En caso de que ninguno alcance más del 50 por ciento de los votos válidos, la definición se trasladará a una segunda vuelta prevista para el próximo 21 de junio. De esa manera, el país comenzará a definir quién conducirá el rumbo político, económico y social de una de las principales naciones de América Latina durante los próximos cuatro años.