La eliminación de Rosario Central de la Copa Libertadores terminó con una noche de tensión en San Pablo. Después de la derrota por 1-0 ante Corinthians, se produjeron incidentes en las tribunas de la Neo Química Arena que involucraron a hinchas de ambos equipos y a la Policía Militar brasileña, que intervino con violencia contra los simpatizantes argentinos.
El saldo fue de nueve personas detenidas: cinco hinchas de Central y cuatro de Corinthians. Todos fueron trasladados inicialmente al Juzgado Especial Criminal que funciona dentro del estadio y posteriormente quedaron a disposición de la dependencia policial especializada en delitos de intolerancia deportiva.
De acuerdo con la reconstrucción difundida por medios brasileños, los incidentes comenzaron cuando simpatizantes de Corinthians que abandonaban el estadio pasaron cerca del sector destinado a la parcialidad visitante. Hubo provocaciones, gestos e insultos entre ambas hinchadas y la situación terminó escalando.
En medio de la tensión se produjo el lanzamiento de vallas y la intervención de los efectivos de la Policía Militar. Dos agentes resultaron heridos durante los enfrentamientos con los hinchas de Rosario Central.
Una despedida marcada por la tensión
Los incidentes ocurrieron poco después de que Central quedara eliminado de la Libertadores. El equipo dirigido por Jorge Almirón perdió 1-0 frente a Corinthians con un gol de Breno Bidon a los 34 minutos del segundo tiempo, pese a haber jugado buena parte del complemento con un futbolista más.
El resultado significó el final del recorrido internacional del Canalla, que había llegado a San Pablo con la ilusión de meterse entre los ocho mejores del continente.
Mientras los jugadores abandonaban el campo de juego, los hinchas visitantes debieron permanecer en el estadio a la espera de las condiciones para retirarse. Fue en ese contexto cuando aumentó la tensión en las tribunas y se desencadenaron los enfrentamientos.
La prensa brasileña consignó que los nueve detenidos serían trasladados posteriormente a la Delegación de Represión y Análisis de Delitos de Intolerancia Deportiva, con la posibilidad de recuperar luego la libertad.
Cruces y antecedentes
El clima entre las parcialidades ya había sido tenso durante la serie. En el partido de ida, disputado en el Gigante de Arroyito, el arquero de Corinthians, Hugo Souza, había denunciado haber recibido insultos racistas por parte de algunos hinchas de Central. El episodio motivó la activación del protocolo contra el racismo y quedó bajo investigación de la Conmebol.
En San Pablo, el enfrentamiento posterior al partido agregó otro capítulo a una serie marcada por las provocaciones entre ambas parcialidades y terminó con la intervención de la Policía Militar.
Para los hinchas canallas que viajaron a Brasil, la eliminación deportiva tuvo así un epílogo todavía más amargo: además de quedarse afuera de la Copa, cinco simpatizantes quedaron detenidos tras los incidentes registrados en el estadio.