El Concejo Municipal de Rosario aprobó por unanimidad un decreto que encomienda al Departamento Ejecutivo la elaboración de un nuevo Plan Integral de Movilidad para la ciudad y su área metropolitana. La iniciativa plantea actualizar el diagnóstico sobre los desplazamientos urbanos, incorporar instancias de participación ciudadana y coordinar el trabajo entre los distintos organismos vinculados al transporte y la planificación.
El proyecto fue impulsado por el concejal del Frente Amplio por la Soberanía, Leonardo Caruana, quien sostuvo que los profundos cambios registrados en los últimos quince años hacen necesario revisar las políticas de movilidad con información actualizada y una mirada integral.
Uno de los ejes centrales de la iniciativa es la realización de una nueva Encuesta de Origen-Destino, una herramienta técnica que permite conocer cómo, por qué y hacia dónde se desplazan diariamente los habitantes de Rosario. La última medición de estas características se llevó a cabo en 2008, pese a que el Marco Regulatorio del Transporte Público establece que debe actualizarse, como mínimo, cada diez años.
Según el concejal, durante ese período la ciudad experimentó transformaciones significativas que modificaron los hábitos de movilidad, entre ellas la pandemia de coronavirus, la irrupción de plataformas digitales de transporte, nuevas modalidades de trabajo y estudio, así como cambios en el uso del suelo urbano.
«La ciudad cambió y también cambiaron las formas en que las personas se mueven. Hoy necesitamos volver a planificar sobre evidencia y no a partir de intervenciones aisladas», argumentó Caruana durante la presentación de la propuesta.
Cifras
En Rosario coexisten alrededor de 642.000 vehículos, según datos de la Municipalidad al 1º de enero de 2024. De estos, 300.000 son autos, 209.000 son motos y el resto corresponde a camionetas, utilitarios, camiones, ómnibus, acoplados y otras categorías.
A esas cifras se suma un importante flujo proveniente del área metropolitana (Funes, Roldán, Granadero Baigorria, Villa Gobernador Gálvez, Pérez, Soldini, etc.), que ingresa a diario por motivos laborales, educativos, comerciales y de servicios. El propio Concejo señala que ese aporte metropolitano constituye uno de los factores que agravan la congestión.
El parque automotor de la ciudad, por tanto, aumentó 10% en solo 5 años, y 50% en la última década.
Con una población cercana al millón de habitantes, Rosario registra aproximadamente un vehículo patentado cada 1,5 habitantes, una relación que explica en buena medida la creciente presión sobre la infraestructura vial y el sistema de movilidad
Planificar
El decreto también establece que la información relevada deberá publicarse en formato abierto para garantizar el acceso público a los datos y servir de base para el funcionamiento de una mesa de trabajo sobre movilidad, prevista en otra normativa aprobada por el Concejo el año pasado pero que aún no fue puesta en marcha. Esa instancia podría incorporar la participación de universidades, especialistas, organizaciones sociales, usuarios del sistema de transporte y otros actores vinculados a la temática.
A propuesta de la presidenta de la Comisión de Servicios Públicos Concedidos, el texto aprobado dispone además que el proceso sea coordinado por el Ente de Coordinación Metropolitana (ECOM), junto con la Secretaría de Movilidad, el Ente de la Movilidad de Rosario y la Comisión de Seguimiento del Transporte Urbano de Pasajeros. El objetivo es incorporar una perspectiva regional para abordar una problemática que excede los límites administrativos de la ciudad.
Para Caruana, la aprobación unánime del decreto refleja la necesidad de retomar una planificación estratégica en materia de movilidad, luego de años en los que distintas iniciativas sobre carriles exclusivos, ciclovías o circulación vehicular fueron debatidas de manera aislada y sin contar con datos recientes sobre los patrones de desplazamiento de la población.
El edil sostuvo que la propuesta no implica comenzar un proceso desde cero, sino cumplir con instrumentos de planificación previstos por la normativa vigente y pendientes de actualización. En ese sentido, planteó que el futuro plan deberá integrar el transporte público, la movilidad activa, la seguridad vial, el desarrollo urbano y la articulación metropolitana, con el propósito de diseñar políticas públicas sustentadas en información confiable y consensos sociales.