¿El primer film erótico de la historia se rodó en Rosario? El misterio de ‘El Sátiro’ (1907)

¿El primer film erótico de la historia se rodó en Rosario? El misterio de ‘El Sátiro’ (1907)



En 1907, mientras el cine daba sus primeros pasos en el mundo, alguien habría filmado en la ribera del río Paraná, en Rosario, un corto que hoy figura en Internet Movie Database (IMDB) como la primera película de sexo explícito de la historia. Se llama El Sátiro y dura apenas cuatro minutos y medio, en blanco y negro y sin sonido.

La escena es simple: seis mujeres juegan desnudas cerca del río cuando, detrás de unos matorrales, aparece un sátiro, una criatura con cuernos y barba. El personaje las corre, atrapa a una de ellas y, tras someterla, escapa cuando las otras mujeres regresan. Así termina el film, que por su contenido fue considerado durante décadas una rareza de la historia del cine.

La investigación que vinculó la película con Rosario cobró fuerza en 2019, cuando la Quincena del Arte proyectó el corto en el Café Vinilo del Centro de Expresiones Contemporáneas, después de que la lluvia frustrara una función prevista sobre la fachada del ex cine Imperial. Los historiadores que impulsaron la proyección sostienen que la cinta se rodó en la costa rosarina.

El dato tiene lógica histórica: en esa época, la fuerte censura que atravesaba Europa llevaba a algunos aristócratas a encargar este tipo de películas a productoras que filmaban en Argentina y México, fuera del control de los organismos europeos. El Sátiro habría nacido así, como un encargo clandestino.

Pero la historia también tiene su costado controversial. No todos los especialistas coinciden: algunos historiadores del cine dudan de la fecha de 1907 y del lugar de rodaje, y hay quienes sostienen que pudo filmarse en Buenos Aires o en la ribera de Quilmes. El título original, además, circuló como El Sartorio, una mala traducción de El Sátiro.

La competencia por el primer puesto en la historia del cine erótico es feroz: hay otras candidatas, como la francesa A L’Écu d’Or ou la bonne auberge, de 1908. Sin embargo, la versión que coloca a El Sátiro como la primera data de 1907 y, según sus impulsores, habría sido rodada en algún sector de la ribera paranaense.

Más allá de la discusión académica, el relato quedó asociado para siempre a la ciudad: la idea de que la primera película erótica de la historia pudo filmarse en las barrancas de Rosario es uno de esos datos curiosos que se cuentan en las mesas rosarinas y que rara vez aparecen en los libros de historia oficiales.

¿Fue o no fue en Rosario? La respuesta sigue abierta, como todo buen misterio siempre verde. Mientras tanto, la ciudad acumula un nuevo título improbable: el de posible cuna del cine más prohibido del siglo XX.





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