Desde este lunes por la tarde quedará formalmente habilitado el tercer carril de la Autopista Rosario-Santa Fe, en el marco de un acto previsto para las 19 a la altura del kilómetro 0, en Rosario. La intervención comprende 16 kilómetros en ambas manos, entre Rosario y San Lorenzo, y es considerada una de las obras viales más relevantes de la actual gestión provincial.
El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, definió la inauguración como “un día histórico” y sostuvo que el proyecto cumple con los plazos comprometidos. Subrayó además que la ampliación permitirá optimizar la circulación diaria de miles de transportistas que se dirigen a las terminales portuarias del Gran Rosario.
La obra demandó una inversión superior a los 51.000 millones de pesos e incluyó tareas de repavimentación, ampliación de calzada, ejecución de nuevos desagües y mejoras en la señalización. Según detalló el administrador de Vialidad Provincial, Pablo Seghezzo, se instalaron 14 alcantarillas transversales, se renovaron 30.000 metros de barandas metálicas y se incorporó señalización reflectiva para reforzar la seguridad nocturna.
Desde la Provincia remarcaron que la ampliación busca reducir los cuellos de botella en uno de los corredores logísticos más transitados del país, clave para la salida de la producción agroindustrial. También destacaron que los trabajos se realizaron sin interrumpir la circulación vehicular, en coordinación con la Agencia Provincial de Seguridad Vial.
La gestión del gobernador Maximiliano Pullaro ya proyecta una segunda etapa. El próximo 26 se abrirán los sobres para extender el tercer carril desde San Lorenzo hasta el acceso a Timbúes, lo que incluirá la construcción de un nuevo puente sobre el río Carcarañá. El objetivo oficial es completar la transformación integral del corredor hasta el corazón del polo portuario santafesino.