En un impactante y masivo ciberataque del que la policía todavía no tiene responsables, las principales cadenas de supermercados francesas anunciaron «haber sufrido ciberataques que provocaron aumentos repentino de la temperatura de sus refrigeradores en cientos de tiendas», lo que obligó a desechar toneladas de alimentos y las consiguientes pérdidas millonarias.
El episodio afectó, de manera ya confirmada, a las cadenas Leclerc, Intermarché y Cooperative U, entre muchas otras, y un directivo de Cooperative U calificó el suceso de «algo inédito, esto no tiene precedentes», considerando que «está en peligro la seguridad alimentaria de Francia».
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Al menos 300 tiendas de Intermarché o de su marca Netto fueron atacadas, junto con más de 100 establecimientos de Cooperative U y varias tiendas de E. Leclerc, según informaron esas cadenas a la AFP en comunicados separados.
«La seguridad alimentaria requiere mayor atención a todos los niveles», declaró el comisario europeo de Alimentación y Agricultura, Christophe Hansen, en el canal X, condenando el ataque y afirmando que se trataba de «explotación de los alimentos» es ahora una «realidad».La fiscalía de París confirmó el ataque, que al parecer también afectó a otras grandes cadenas, e indicó que había provocado incendios. Según BFM TV, unos hackers «lograron activar de forma remota la descongelación forzada de los sistemas de refrigeración en numerosas tiendas».
Intermarché confirmó que todas las sucursales afectadas «han tenido que desechar todos sus productos frescos y congelados», incluso los que estaban en heladeras internas, no en el área de atención a clientes.
Más cadenas afectadas
El portal francés especializado en noticias del sector minorista, jebosseengrandedistribution.fr, informó que otros gigantes del sector, como Carrefour Market y Monoprix, también se vieron afectados, aunque las empresas no lo han confirmaron públicamente.
E. Leclerc señaló que los hackers habrían conseguido la manera de entrar «a los sistemas de programación de uno de los principales proveedores de equipos de refrigeración del fabricante danés Danfoss», y que eso entonces provocó un efecto en cadena «afectando a todas las tiendas que tenían en funcionamiento sistemas de refrigeración de ese tipo en toda Francia».

Firmware «obsoleto»
Danfoss declaró a la AFP que la mayoría de los equipos afectados «eran productos antiguos que ya no reciben actualizaciones de software ni de seguridad». La empresa afirmó que sus sistemas reguladores de refrigeración AK-SM800 y AK-SC355 se vieron notablemente afectados, y que una versión del primero utilizaba un firmware obsoleto. Añadió que llevaba tiempo recomendando a los supermercados que actualizaran sus sistemas. Danfoss no facilitó cifras sobre cuántos sistemas se vieron afectados.

«La empresa está en contacto con sus homólogos europeos, ya que otros países podrían verse afectados», y busca identificar a otras empresas francesas implicadas para alertarlas y evitar que el ataque se propague, añadió la fuente.
El consejero delegado de la Cooperativa U, Dominique Schelcher, calificó el ataque de «sin precedentes» y confirmó que el ciberataque había afectado a los sistemas de refrigeración desde la noche del domingo.«Atacar equipos esenciales para la conservación de productos frescos y el abastecimiento de alimentos de los franceses es extremadamente grave y no tiene precedentes. Es inaceptable», escribió en X.

Añadió que los equipos de la empresa estaban «plenamente movilizados» para restablecer la situación lo antes posible. «Será necesaria una investigación para esclarecer completamente este ataque», agregó, mientras la Fiscalía de París confirmó a la AFP que se ha abierto una investigación sobre el ciberataque a gran escala que afectó a los refrigeradores de varias grandes cadenas de supermercados en toda Francia, pero no habló de sospechosos.
La investigación ayudará a «identificar a las víctimas y establecer la relación con los daños que reportaron en términos de pérdidas de alimentos e incendios», agregó la Fiscalía. Intermarché condenó el desperdicio de alimentos y las pérdidas económicas resultantes del ataque, sin proporcionar cifras.
«Monitorización remota»
Equipos industriales como las unidades de refrigeración, que durante mucho tiempo estuvieron aisladas de internet, «ahora están conectadas mediante sensores o sistemas de monitorización remota», según declaró a la AFP Antoine Hautin, de la consultora de ciberseguridad Almond. Al afectar probablemente a cientos de unidades simultáneamente, el ataque demostró «cierto nivel de sofisticación», añadió.
AFP/HB