“Lo citaron y lo estaban esperando para matarlo”, dijo la madre del joven asesinado

“Lo citaron y lo estaban esperando para matarlo”, dijo la madre del joven asesinado


Agustín Rojas tenía 28 años. Murió el domingo al atardecer, sorprendido dentro de su auto estacionado en Campbell al 2800 por un hombre que le descerrajó por lo menos 6 balazos a quemarropa, en una emboscada en la que no presagió el cruento desenlace, aunque se sabía amenazado.

Su madre, Adriana Abaca, orienta en su dolor todas las sospechas hacia la ex novia de su hijo menor, y a la familia de la chica, varios de cuyos miembros ostentan prontuario criminal. “Tenían una separación conflictiva con la madre de sus dos hijas. Ella lo citó en ese lugar, y lo estaban esperando para matarlo”, afirmó la mujer sin consuelo, desde el Instituto Médico Legal, a la cámara de Canal 3.

Esta mujer no puede dejar de relacionar el trágico fin de su hijo con una suerte de fría venganza hacia ella, debido a denuncias de hace años que ella hizo contra traficantes de droga en barrio Godoy, en el sector conocido como Cametsa, donde residía. Denuncias que en su momento le valieron amenazas y balaceras contra su vivienda familiar.

“La madre del tipo al que denuncié me dijo en la puerta de mi casa que ellos sabían esperar, y efectivamente lo hicieron: me pegan donde más duele. No me iban a matar a mí, lo hicieron con mi hijo”, sollozó la mujer que supo vivir por años bajo custodia policial y de Gendarmería, debido al tenor de las denuncias que firmó.

Pero en lo puntual sobre razones que pesaran sobre Agustín para terminar asesinado, nada relacionado con el delito. Sí una pareja anterior, conflictiva, con una joven, con la que ambos procrearon dos niñas, de 4 y 3 años.

“Lo citaron y lo estaban esperando para matarlo”, dijo la madre del joven asesinado

“Agustín tuvo una relación con una chica de una familia en la que la mayoría es delincuente, tiene a su padre padre preso, y algunas otras historias familiares”, aseguró Abaca. “Desde que se juntó con esta piba –prosiguió– empezó a arruinarle la vida de a poco. Estuvieron juntos dos años más o menos, tienen una nena de 4 y otra de 3. Se separaron, él estaba ahora en pareja con otra chica. Cuando se separaron, quedó ropa suya en la casa de una hermana de la chica, y nunca se la entregaron. Ayer (por el domingo) casualmente le mandó un mensaje a un amigo en común para que fuera a ese lugar a buscar la ropa. Por eso fue. Y lo estaban esperando para tirarle, sabíamos que esta persona es gatillero, tiene pedido de captura. Fue enfrente de la casa de este muchacho, el gatillero”, afirmó la madre de la víctima. 

Rojas llegó a las 18.50 hasta una dirección de Campbell al 2800, entre Virasoro y Rueda, detrás del cementerio La Piedad. Frenó su Volkswagen Golf y revisó el teléfono a la espera de instrucciones para recoger su ropa. Pero, según las primeras averiguaciones, apareció un sujeto que sin más trámite le disparó a corta distancia y a la cabeza. Seis vainas servidas de calibre 380 quedaron en el asfalto.

“Hay un video, dicen, en los que se ve salir corriendo a tres o cuatro personas después, y la chica (la ex pareja) estaba entre ellas. Agustín me había dicho ayer ‘Mami, cuando venga vamos a comer hamburguesas’ y me dijo que venía enseguida”, recordó Abaca.

La versión difundida por el Ministerio Público de la Acusación difiere en parte con el relato de la mujer. Asegura que Rojas fue atacado cuando aún conducía su auto en esa cuadra, y a manos de dos personas a bordo de una moto. La madre del muchacho contradijo esa especie y ratificó su testimonio.

Agustín Rojas estaba amenazado. Según su madre, hacía pocos días que su novia actual había recibido un mensaje en Instagram en la que se le advertía que le convenía dejarlo porque tenía una “sentencia de muerte”. La semana próxima ambos iban a irse de vacaciones.

La causa penal corre por cuenta de la fiscal de Homicidios Marisol Fabbro. 





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