Marcha antifascista en Rosario presionó a la CGT antes del debate laboral

Marcha antifascista en Rosario presionó a la CGT antes del debate laboral



La segunda Marcha Antifascista, Antirracista y Antiimperialista se realizó este sábado en Rosario y culminó con un acto en el Monumento a la Bandera, donde se leyó un documento que sintetizó los principales reclamos de las organizaciones convocantes. La movilización se dio en la antesala del debate legislativo por la reforma laboral impulsada por el Gobierno y tuvo como uno de sus ejes centrales la interpelación directa a la CGT.

Durante el acto, los oradores cuestionaron la falta de medidas de fuerza contundentes por parte de la central sindical y exigieron un paro activo con movilización nacional el día que se trate la iniciativa en el Congreso. “Basta de paros domingueros”, señalaron, al advertir que la reforma laboral implicaría una pérdida de derechos básicos como la jornada limitada, las vacaciones, la huelga y la organización sindical.

El documento también incluyó una dura crítica a las políticas oficiales en materia social y de derechos humanos. Las organizaciones denunciaron un aumento de los crímenes de odio contra identidades sexuales y de género, y afirmaron que los sectores más vulnerados son los que hoy encabezan la resistencia en las calles. En ese marco, rechazaron el discurso de “mano dura” y se manifestaron contra la baja de la edad de imputabilidad, al considerar que criminaliza a las juventudes.

En otro tramo, la marcha repudió el carácter “negacionista” del Gobierno al cumplirse 50 años del último golpe de Estado y cuestionó la ampliación de facultades de los servicios de inteligencia. También reclamaron la libertad de Cristina Fernández de Kirchner y de otros dirigentes detenidos, al tiempo que denunciaron la existencia de presos políticos y la proscripción como una forma de degradación democrática.

Finalmente, el acto cerró con consignas de alcance regional e internacional. Las organizaciones repudiaron lo que definieron como injerencias imperialistas en América Latina, rechazaron medidas migratorias impulsadas por el Ejecutivo y expresaron su solidaridad con distintas luchas globales. El documento concluyó con un llamado a sostener la movilización y la unidad frente a un escenario que definieron como de retroceso social y político.





Source link