La exvedette Marixa Balli confirmó, este jueves por la tarde, el cierre definitivo de sus locales de ropa en el barrio porteño de Flores, un polo textil donde su marca, Xurama, era un emblema desde 2005.
“La gente está priorizando el colegio, la comida. Para mí tiene que ver con eso. Si al cliente le falta dinero, va a priorizar toda la vida ir al supermercado, llenar la heladera, pagar el colegio, pagar una obra social, mantener a sus hijos. Ahora llega el momento del colegio, tomarse cinco días de vacaciones. O sea, la gente está priorizando. El calzado no es una prioridad, la ropa no es una prioridad”, indicó la panelista y empresaria, en diálogo con LAM, en referencia a la caída de ventas en su empresa.
Respecto a los motivos por los cuales bajó las persianas de sus negocios, la participante de MasterChef dijo: “Yo no me encariño con las cosas. Amo Xurama, amo fabricar calzados, pero empecé también con el tema de los insumos. No tenés un precio fijo, hoy te dicen esto, mañana lo otro. No te llegaban a tiempo, el zapato se demora porque la base no se termina o porque no llegó tal cosa”.
“Flores es muy caro, muy caro. No el alquiler tanto, sino la renovación. Renovar. Entonces empecé a sacar cuentas, a preguntarme si quería invertir ese dinero que ya de entrada lo perdés”, explicó, subrayando el desgaste personal y financiero que implicó sostener la actividad.
“Nunca vivimos una situación así tan difícil, nunca. Y ver a mis fabricantes, que fabrican para grandes marcas también, verlos tan deprimidos, tampoco me pasó. Muchos han cerrado”, concluyó.