Tras un encuentro desarrollado este martes 1° de septiembre en la sede del Gobierno de Santa Fe en Rosario, funcionarios de la Municipalidad y la Provincia, junto con representantes de los clubes Newell’s Old Boys y Rosario Central, dieron a conocer a la prensa los detalles del operativo diagramado para el clásico rosarino que se disputará el próximo domingo a las 14.45 hs en el Gigante de Arroyito, por la Liga Profesional de Fútbol.
El subsecretario de Control y Convivencia de Rosario, Ezequiel Brocchi, señaló que los cortes de tránsito se irán haciendo de forma paulatina: a las 7 de la mañana del domingo se interrumpirá la circulación en los alrededores del estadio, mientras que a las 9 comenzarán los operativos en el segundo anillo, que abarca a las calles Silva, Ibarlucea y la avenida del Valle.
Por su parte, la avenida Frondizi estará cortada a la altura de avenida de Los Trabajadores –con desvíos por este último corredor, a la altura de las piletas del Parque Alem–, mientras que la mano de Avellaneda que va del sur hacia el norte estará cortada, y la que tiene sentido inverso estará habilitada pero, si la situación lo requiere, se interrumpirá la circulación y se harán los desvíos pertinentes.
“La Calle Recreativa, que funciona todos los domingos hasta las 12.30, va a estar cortada a la altura de Francia y Avenida de la Costa. Es decir, no se va a extender por avenida Carballo hacia Avellaneda”, completó Brocchi.
En tanto, el director de Seguridad en Eventos Masivos de Santa Fe, Fernando Peverengo, confirmó que el operativo contará con 580 policías y 300 agentes de seguridad privada, y que las puertas del Gigante de Arroyito se abrirán tres horas antes de que inicie el partido (a las 11:45).
Gustavo Velázquez, coordinador de Seguridad Deportiva de la provincia, manifestó a su turno que, además de los efectivos de la Policía, se le agregarán 300 empleados de seguridad privada que contratará el club de Arroyito.
“Queremos que todos los hinchas vayan con tiempo para poder encontrar su lugar de forma tranquila. Creemos que es necesario que la gente entre con tiempo al estadio, sin inconvenientes. Buscamos que todo sea una fiesta”, señaló finalmente.