Este viernes 22 de mayo, la Municipalidad de Rosario -a través de la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat- llevó a cabo el cierre del primer ciclo de talleres de lectura y escritura destinado a las personas en situación de calle que asisten a los refugios y centros de día municipales. La propuesta se inscribe en el marco del Plan Ciudadano de Lectura “Rosario Lee” de la Secretaría de Cultura y Educación, con el propósito de garantizar el acceso a la cultura y a la palabra escrita como derecho fundamental, con especial atención a poblaciones en situación de vulnerabilidad.
El encuentro tuvo lugar en el Refugio Grandoli (Av. Grandoli 3450), donde estuvieron presentes los 36 participantes de los talleres que a lo largo del último mes se desarrollaron en dicho ámbito, así como en el Centro de Día Madre Teresa de Lourdes, que funciona en el espacio del Centro Municipal de Recuperadores Urbanos (Montevideo 2880). Se trató de una dinámica centrada en la lectoescritura, cuyo eje temático fue la literatura futbolera, a cargo del tallerista y escritor Damián Andreoli. Propiciando, así, un lugar de encuentro, escucha y creación, donde la palabra -propia y ajena- y la “pelota” fueron el hilo conductor de las diferentes experiencias compartidas.
En ocasión del encuentro, el secretario de Desarrollo Humano y Hábitat, Nicolás Gianelloni, se hizo presente para acompañar a los participantes de los talleres y brindó un mensaje alusivo al mundo futbolero: “Creo que hay una historia de redención espectacular que tenemos en nuestro país, que es de Maradona. Hoy me acordé de la frase que dijo cuando se despidió en la cancha de Boca: ‘Yo me equivoqué y pagué, pero la pelota no se mancha’. ¿Qué quería decir Maradona con eso?. ‘Yo me equivoqué y pagué’, fue su forma de pedir disculpas. Pero, a la vez, decir que ‘la pelota no se mancha’, significa que lo puro, lo hermoso de la vida no lo mancha nada”.
“Creo que lo bueno que tiene cada uno de ustedes no se mancha con nada”, prosiguió Gianelloni, aludiendo a los concurrentes de los refugios y centros de día municipales. Y continuó: “Es importante que lo recuperen y nosotros queremos ayudar para que eso suceda, para que puedan salir adelante. Y que cuenten su historia a otros, que les cuenten a los que hoy están mal que es posible salir adelante. Que los inviten al refugio, a los talleres. Porque estoy convencido de que sirve, que estas propuestas que nos suman los chicos de Cultura sirven”. Para finalizar, invitó a compartir una idea: “Nos podemos caer, pero también nos podemos levantar y, eso, vale el doble”.
Este primer ciclo de talleres de lectura y escritura en los refugios y centros de día dependientes del municipio comenzó el pasado 24 de abril, en el marco de la Semana de la Lectura. Y se trató de una iniciativa impulsada por la Subsecretaría de Abordajes Integrales -perteneciente a la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat-, suscitada por el interés genuino que mostraban los asistentes de los alojamientos municipales por el material literario disponible.
Por consiguiente, los talleres fueron pensados para brindar un espacio donde aquellas personas atravesadas por situaciones de alta vulnerabilidad pudiesen expresar sus vivencias, emociones y deseos a través de la literatura y la escritura. Más aún, contemplando que frecuentemente se encuentran al margen de los circuitos culturales y educativos.
En este contexto, se entiende que la lectura y la escritura, comprendidas como prácticas sociales y simbólicas, pasan a constituirse en herramientas poderosas para la reconstrucción del lazo social, la expresión de la subjetividad y el fortalecimiento de la autoestima de las personas que transitan y/o permanecen en la vía pública.
Al respecto, Lucas De la Torre, subsecretario de Fortalecimiento Institucional y Sociocultural de la Secretaría de Cultura y Educación, mencionó: “Creemos que es importante poder sostener este tipo de propuestas porque permiten darle continuidad a la posibilidad que brindan hoy los refugios que es de alojamiento, de comida, de una ducha caliente, sobre todo en el invierno. Pero fundamentalmente, son iniciativas que permiten pensar la vida de las poblaciones que, por supuesto, son poblaciones de tránsito en estos espacios y que a partir de estas instancias pueden pensarse en otros contextos”.
En cuanto a los espacios de promoción de la lectura y de la escritura en los refugios, De la Torre expresó: “Trabajamos a partir de distintos autores sobre la temática del fútbol, como eje vertebrador de una cultura que nos une, que nos pone en una posición de iguales a la hora de conversar. Y, a partir de eso, surgieron un montón de propuestas”. A lo cual agregó: “Estos espacios le dieron la posibilidad de poder conectar, a muchas de las poblaciones de los refugios, con sus historias de vida, con lo que les sucedió y con lo que les sucede. A partir de un grupo de palabras, cada uno contó una historia distinta y eso fue realmente emocionante porque pudieron mirarse hacia adentro, cuando a veces se nos hace muy difícil, más en poblaciones muy vulnerables como lo son las personas en situación de calle”.
De este modo, enmarcado en los lineamientos del Plan Cuidar, el ciclo de talleres forma parte de un enfoque integral planteado por la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat -en un trabajo conjunto con la Secretaría de Cultura y Educación- para abordar las necesidades de las personas en situación de calle, que va más allá de garantizar un techo durante la temporada invernal.
Una propuesta cultural como parte del abordaje integral
El ciclo de talleres de lectura y escritura forma parte de las propuestas de abordaje integral, multidisciplinar e interagencial que se desarrollan desde la Municipalidad de Rosario. Esta propuesta se alinea a criterios fundamentales que apuntan al cuidado y al acceso de derechos básicos de las personas que transitan y/o permanecen en situación de calle, tales como techo seguro, nocturnidad segura, salud integral, seguridad alimentaria, identidad, acceso a la Justicia, derechos previsionales, recuperación y fortalecimiento de vínculos familiares; y, también, la posibilidad de lograr el cumplimiento de trayectorias pedagógicas, culturales, recreativas, deportivas, productivas y laborales.
De esta manera, todo proceso en el que interviene el Estado municipal tiene como objetivo brindar los recursos que permitan dotar de soberanía a los sujetos. En este marco, la pretensión en el proceso de intervención con personas en situación de calle es restituir herramientas materiales y simbólicas que les permitan lograr una autonomía plena o bien una autonomía asistida.
Alojamientos municipales
Cabe destacar que, en la actualidad, en el marco del Operativo Invierno 2026, la Municipalidad de Rosario cuenta con un total de 360 plazas disponibles en todos los refugios municipales. Entre los que se encuentran el Refugio Grandoli (Av. Grandoli 3450), el Refugio Felipe Moré (Felipe Moré 929) y el Refugio Sudoeste (Av. Uriburu 3876), todos destinados únicamente a hombres mayores de 18 años; y, también, Cáritas (Balcarce 1077), dirigido a mujeres mayores de 18 años y/o con niños menores.
Además, se contabilizan cinco Centros de Día, que funcionan de lunes a viernes de 8 a 11.30 horas en los refugios Grandoli, Sudoeste y Cáritas. Así como en el refugio Felipe Moré en articulación con la Asociación Civil Vínculos, y en el espacio del Centro Municipal de Recuperadores Urbanos, ubicado en Montevideo 2880, que se gestiona en conjunto con la Asociación Civil Madre Teresa de Lourdes.
Los Centros de Día hacen referencia a los espacios de contención, integración y reinserción social, donde se articula con las personas que asisten a los refugios, con el objetivo de mejorar su salud integral, de fomentar una revinculación familiar y propiciar su inclusión a la sociedad. Por esta razón, en dichos espacios se desarrollan talleres de encuentro y debate, relacionados a temáticas como la salud mental y los derechos humanos; también, se brindan talleres de artes plásticas, panificación, recetas saludables, arte y expresión corporal, deportes y recreación, poesía y escritura libre, cocina, música, resolución de conflictos y prevención de adicciones, además de realizar salidas recreativas.
Plan Cuidar
El Plan Cuidar involucra al Estado municipal en la organización política y social del cuidado como actividad esencial para el bienestar de la población, en un marco de corresponsabilidad entre los sectores público y privado, en comunidad y al interior de las familias.
El cuidado abarca el conjunto de actividades tanto remuneradas como no remuneradas que garantizan el bienestar de las personas, e implica un apoyo multidimensional: material, económico, moral y emocional.
El programa implica, por un lado, la unificación de todos los equipos, recursos y acciones del Estado municipal para trabajar en forma conjunta la inclusión y el cuidado de las personas que más lo necesitan en cada uno de los barrios de la ciudad y, por otro lado, la convocatoria a todas las organizaciones de la ciudad a sumarse a esta red de cuidados y trabajar en las líneas de intervención del plan.