El Museo de Arte Contemporáneo de Rosario (macro, Av. Brig. Estanislao López 2250 -Bv. Oroño y el río Paraná-) presenta su programa curatorial 2026 bajo el concepto LIBREDEUDA, con la renovación completa de sus siete pisos expositivos. La inauguración tendrá lugar el viernes 8 de mayo a las 19:00, con entrada libre y gratuita.
La propuesta reúne seis muestras y una instalación escultórica, habilitando diversas lecturas en torno al eje curatorial, que pone en tensión las nociones de deuda (económica, social, simbólica y afectiva). Participan artistas y equipos institucionales con proyectos distribuidos en todos los niveles del museo: obras de la colección macro (pisos 7, 6, 5 y 4), Ariel Costa (piso 3), Rodrigo Etem (piso 2), la Dirección de Diversidad Sexual (piso 1), Irradiaciones + Accesibilidad (planta baja) y una instalación escultórica de Maxi Murad en la explanada del museo.
Además, el museo celebra la incorporación de nuevo mobiliario en diálogo con su programa: bancos producidos en articulación con el Instituto Autárquico de Industrias Penitenciarias (Iapip) y heladeras exhibidoras para la tienda macro gracias al apoyo de Bricket SA.
PISO 7
1976/2026: Que digan dónde están. Obras de la colección macro
La muestra reúne piezas en torno a la memoria, la desaparición forzada y la lucha por la verdad y la justicia. Incluye ‘Exhumación’, de Leandro Katz (reciente incorporación a la colección), y un esténcil de Fernando Traverso de la serie ‘…puede no haber banderas’. La curaduría, a cargo de Georgina Ricc y Leandro Comba, propone revisitar las marcas del terrorismo de Estado y su inscripción en el espacio público.
PISOS 6, 5 Y 4
A favor de la fantasía en contra de la inflación. Obras de la colección macro
La exposición aborda críticamente la noción de deuda a partir de la colección del museo, activando núcleos que vinculan distintas temporalidades y lenguajes. El título retoma una obra de Ignacio Tamborenea. Por un lado, se exploran las dinámicas de control financiero y extractivismo; por otro, se reflexiona sobre las deudas con la comunidad y la vida, en relación con la falta de espacios de encuentro e imaginación. Curaduría: Georgina Ricci, Leandro Comba y Adrián Radicci.
PISO 3
Una sola estrella. Ariel Costa
En su primera exposición individual en el macro, Ariel Costa explora las relaciones entre dibujo y pintura mediante el uso de grafito, tiza y lienzo. La muestra presenta una serie de piezas que evocan paisajes, personajes y escenas ligadas a la memoria afectiva, en un espacio intervenido por el artista.
PISO 2
Imagen dañada. Rodrigo Etem
El artista investiga las fisuras entre territorio, imagen y tecnología a partir de errores en la representación digital (glitches y vacíos de información) extraídos de plataformas como Google Maps. A través de procesos de materialización, transforma estos desvíos en objetos y paisajes físicos, proponiendo pensar la tecnología como un territorio estratificado. Curaduría: Equipo macro.
PISO 1
Brillos, tacos y charol. Dirección de Diversidad Sexual + macro. Una aproximación a la cultura LGBT+ de Rosario desde la resistencia Drag.
La muestra se presenta como una memoria cultural viva, donde el brillo, el exceso y la performance se entrelazan con las historias personales de quienes construyen estas identidades. Reúne una selección de imágenes del relevamiento documental de la fotógrafa Ornella Avedikian y una instalación en homenaje póstumo a Ditra, reconocida figura drag de la ciudad. El proyecto incluye la recreación del atelier de la artista y la exhibición de elementos y atuendos icónicos de su universo, cedidos especialmente por su familia, como gesto de afirmación y presencia.
PLANTA BAJA
Geolocalizados: El almanaque del pueblo. Irradiaciones + Accesibilidad
La exposición documenta el proceso mediante el que el grupo del taller del Centro de Día ‘Tempus’, de la localidad de Bigand, se apropió de las escenas camperas de los almanaques realizados por Florencio Molina Campos entre 1931 y 1945.
A partir de esta propuesta, trasladaron esas imágenes al territorio real: el campo de Bigand, donde se geolocalizaron en las escenas, llevando sus cuerpos y experiencias actuales al encuentro con esas representaciones del pasado. Las fotografías registran esta experiencia colectiva realizada en el centro tradicionalista Martín Fierro, donde el juego, el humor y la recreación dieron lugar a nuevas piezas visuales.
La muestra dialoga con la historia del arte argentino, las prácticas de apropiación y la fotografía contemporánea, poniendo en tensión el cruce entre pasado y presente en un mismo territorio: la llanura pampeana, hoy atravesada por transformaciones sociales y tecnológicas.