La Municipalidad de Rosario, a través de la Secretaría de Control y Convivencia, desplegó un operativo intensivo durante el fin de semana largo del 1 al 3 de mayo en distintos puntos de la ciudad. Con presencia sostenida en calle y en coordinación con la Unidad Regional II de la Policía de Santa Fe, el municipio reforzó las acciones de control para garantizar el orden y la convivencia.
“Tomamos la decisión de estar en la calle con firmeza. No vamos a permitir abusos ni desorden en el espacio público. Este fin de semana largo hubo controles en toda la ciudad y el resultado fue claro: convivencia, tranquilidad y presencia del Estado”, afirmó el secretario de Control y Convivencia, Diego Herrera.
En ese contexto, se identificó y retiró a más de 117 cuidacoches que ocupaban de manera irregular el espacio público.
En paralelo, se realizaron más de 60 actuaciones vinculadas al control de consumo y venta de alcohol, venta ambulante y uso indebido del espacio público, junto con más de 100 inspecciones a comercios, bares y locales nocturnos.
Asimismo, se atendieron 150 denuncias por ruidos molestos, principalmente en situaciones de convivencia entre vecinos, con intervenciones directas para restablecer condiciones adecuadas.
Control vial y operativos antipicadas
En materia de tránsito, se llevaron adelante 895 fiscalizaciones vehiculares entre el viernes por la noche y el martes, con operativos estratégicos en zonas clave como La Florida, el Corredor Norte y bulevar Oroño y Lamadrid.
Como resultado, se remitieron 79 vehículos al corralón. De ese total, 28 correspondieron a casos de alcoholemia positiva. El resto de las remisiones se debió a incumplimientos en la documentación, patentes no visibles o faltas en elementos de seguridad vial. El caso de alcoholemia más alto fue de 2.0 de alcohol en sangre.