La seguidilla de casos de violencia de género registrados en Rosario durante las últimas semanas volvió a poner el foco en las herramientas de prevención y en la necesidad de actuar rápidamente ante situaciones de riesgo.
En ese contexto, la concejala Alicia Pino presentó en el Concejo un proyecto para crear una Guía Ciudadana de Actuación ante Situaciones de Violencia de Género, destinada especialmente a quienes puedan convertirse circunstancialmente en testigos de una agresión.
La propuesta toma como uno de sus puntos de referencia un caso ocurrido el pasado 20 de agosto en un departamento de Paraguay al 1700. Allí, una joven de 18 años fue atacada con un cuchillo por su expareja, un hombre de 19 años que quedó detenido y posteriormente fue imputado por tentativa de homicidio triplemente calificado.
En aquella oportunidad, fueron vecinas del edificio quienes escucharon los gritos y pedidos de auxilio de la víctima, se acercaron al departamento y dieron aviso al 911, una intervención que permitió activar el mecanismo de emergencia ante una situación que podía terminar en un desenlace aún más grave.
El proyecto de Pino busca justamente generar herramientas para que quienes escuchen gritos, amenazas, golpes o pedidos de auxilio puedan saber cómo proceder, incluso cuando no tengan certeza sobre qué está ocurriendo.
Una guía para quienes son testigos
La iniciativa plantea que la Municipalidad elabore una herramienta sencilla y de fácil acceso que permita orientar a cualquier persona que advierta una posible situación de violencia de género, ya sea desde una vivienda cercana, un espacio común, un comercio, el ámbito laboral o la vía pública.
La guía debería incluir pautas para reconocer situaciones que pueden requerir una intervención urgente, los canales institucionales disponibles, qué información brindar al solicitar asistencia y cómo actuar mientras llegan los organismos correspondientes.
También establecería qué conductas deberían evitarse cuando puedan aumentar el riesgo para la víctima o para quien advierte la situación.
Uno de los puntos centrales del proyecto es que no se pretende que los vecinos intervengan directamente en una situación violenta ni que asuman funciones que corresponden a las fuerzas de seguridad o a los organismos especializados. El objetivo es, en cambio, facilitar que puedan activar de manera rápida y adecuada los mecanismos estatales existentes.
En ese sentido, la propuesta apunta a reducir la incertidumbre que muchas veces aparece frente a una situación de estas características: qué hacer, a quién llamar, qué información aportar y cómo actuar sin exponerse ni poner en mayor peligro a la persona agredida.
El antecedente
Pino también tomó como antecedente la Ordenanza Municipal Nº 10.193, sancionada en 2021, que creó un programa de capacitación en perspectiva de género e intervención ante situaciones de violencia destinado a administradores de consorcios, condominios y barrios cerrados.
Aquella normativa ya había advertido sobre la importancia de que vecinos y vecinas conozcan cómo actuar cuando perciben una situación de violencia en su entorno. Sin embargo, su alcance está limitado a determinados ámbitos de propiedad horizontal.
La nueva iniciativa busca ampliar esa perspectiva y llevarla al conjunto de la ciudadanía, contemplando que cualquier persona puede convertirse en testigo circunstancial de una situación de violencia.
Articulación con Provincia y difusión
El proyecto establece que la guía debería elaborarse en coordinación con las áreas municipales especializadas y los organismos correspondientes del Gobierno de Santa Fe. Además, propone tomar como referencia la Guía para actuar y acompañar ante las violencias de género elaborada por la Provincia.
La intención es que la información que reciba la ciudadanía sea clara y esté alineada con los procedimientos de los organismos que intervienen ante una emergencia.
Una vez elaborada, la propuesta contempla una estrategia permanente de difusión mediante materiales gráficos, audiovisuales y digitales, además de su circulación en espacios comunitarios.
El proyecto parte de una idea central: la ciudadanía no debe reemplazar al Estado en la intervención frente a la violencia, pero sí puede convertirse en un eslabón clave para activar a tiempo los mecanismos de protección y emergencia.
El caso ocurrido en Paraguay al 1700, donde la alerta de las vecinas permitió poner en marcha el operativo ante los pedidos de auxilio de la joven, aparece así como un ejemplo concreto de la importancia que puede tener una comunidad preparada para reconocer una situación de riesgo y saber cómo actuar.