Miles de rosarinos se concentraron este miércoles en el Monumento Nacional a la Bandera para celebrar la clasificación de la selección argentina a una nueva final de la Copa del Mundo. Apenas el árbitro marcó el final del partido ante Inglaterra, una multitud comenzó a llegar de manera espontánea al principal punto de encuentro de la ciudad, donde se multiplicaron las banderas, los bombos, los cánticos y los festejos.
La victoria por 2 a 1, conseguida con una remontada en el segundo tiempo y el gol decisivo de Lautaro Martínez tras una asistencia de Lionel Messi, desató un nuevo desahogo colectivo. Familias enteras, grupos de amigos y jóvenes coparon el Monumento para celebrar el triunfo del equipo de Lionel Scaloni, que el próximo domingo buscará defender el título mundial frente a España.
La fiesta también se extendió por distintos barrios de Rosario. Hubo interminables bocinazos, caravanas de autos con banderas argentinas, bengalas y cánticos que acompañaron el recorrido hacia el Monumento, mientras miles de personas salían de sus casas para sumarse a una celebración que fue creciendo con el correr de los minutos.
Con Lionel Messi como emblema y capitán, la ilusión volvió a apoderarse de la ciudad que lo vio nacer. Rosario se prepara ahora para vivir una nueva final del mundo con la expectativa intacta y la esperanza de volver a celebrar una consagración histórica de la selección argentina.