La provincia de Santa Fe atraviesa el inicio de 2026 con los niveles de violencia más bajos desde que existen estadísticas sistemáticas. Al 21 de febrero se registran 15 homicidios en todo el territorio provincial, una cifra que contrasta con los 73 asesinatos contabilizados en el mismo período de 2023.
La tendencia ya se había anticipado en enero, cuando se reportaron 12 homicidios en toda la provincia, el registro mensual más bajo de los últimos 25 años. El dato es leído por la Casa Gris como un punto de inflexión en la política de seguridad, que combina despliegue territorial, análisis criminal y refuerzo logístico.
Como cada sábado, el gobernador Maximiliano Pullaro encabezó la reunión de seguimiento junto al ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, la cúpula policial y equipos técnicos. Allí se evalúan los indicadores de homicidios, heridos, robos, secuestros de armas y vehículos, e identificaciones en la vía pública en 13 ciudades estratégicas y las 19 unidades regionales.
Además del descenso en homicidios, febrero muestra una baja del 33% en personas heridas por hechos violentos y una reducción superior al 30% en delitos predatorios —robos y hurtos— en comparación con períodos anteriores. Desde el Ministerio de Justicia y Seguridad atribuyen la mejora a una estrategia que articula patrullaje inteligente, incorporación de tecnología y análisis permanente de datos.
La secretaria de Gestión Institucional, Virginia Coudannes, sostuvo que los resultados responden a un trabajo coordinado entre policías en calle y analistas criminales, junto con inversión en móviles, equipamiento y el fortalecimiento de investigaciones con el Ministerio Público de la Acusación. En el Ejecutivo remarcan que el monitoreo constante y la redistribución operativa son claves para sostener la curva descendente en los próximos meses.