Después de varios días de cielo cubierto, nieblas persistentes y escasa amplitud térmica, el tiempo comenzará a cambiar en la región durante el fin de semana. Según explicó en Sí989 Jorge Giometti, integrante del Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático, la extensa seguidilla de jornadas nubladas se debió al ingreso constante de humedad desde el océano Atlántico combinado con condiciones atmosféricas muy estables.
«La nubosidad se genera por el ingreso de mucha humedad del sector Este que tiene origen en el Atlántico. Esto, sumado a un sistema con presiones ni muy altas ni muy bajas, favoreció una cobertura nubosa que soportamos durante siete u ocho días», señaló el especialista. A ese escenario se agregaron numerosos bancos de niebla y neblina que redujeron la visibilidad.
Sin embargo, Giometti indicó que durante el fin de semana el viento rotará al sector sur, provocando una mejora de las condiciones meteorológicas y un marcado descenso de temperatura. «La noche del sábado será muy fría y el domingo tendremos mínimas entre 2 y 3 grados, pero con presencia de sol», anticipó.
Un invierno con altibajos
De cara a los próximos meses, el especialista sostuvo que el invierno se perfila con temperaturas promedio levemente superiores a las habituales para la época. «Vamos a tener alrededor de medio grado por encima del promedio. Parece poco, pero eso va a generar períodos muy fríos interrumpidos por días algo más templados», explicó.
La causa principal es el rápido calentamiento que se registra en el Pacífico ecuatorial, donde las anomalías térmicas ya alcanzan valores cercanos a los cuatro grados por encima de lo normal.
Ese calentamiento favorece una mayor evaporación y, junto con cambios en la circulación de los vientos alisios, impulsa el desarrollo del fenómeno El Niño, que comenzará a hacerse sentir con más fuerza en Sudamérica durante los próximos meses.
Más lluvias y tormentas intensas
En la región central del país, El Niño suele traducirse en un incremento de las precipitaciones y una mayor frecuencia de tormentas fuertes.
Según las proyecciones actuales, desde agosto comenzaría a observarse un aumento progresivo de los acumulados de lluvia, aunque los eventos más significativos podrían concentrarse entre noviembre, diciembre y el primer trimestre de 2027.
«Se espera un Niño fuerte, con la particularidad de que también se está calentando el océano Atlántico. Eso va a aumentar mucho la humedad disponible y tendremos una atmósfera muy saturada», advirtió Giometti.
El meteorólogo comparó el escenario con algunos de los episodios más intensos registrados en las últimas décadas, como los fenómenos de El Niño de 1982/83 y 2015/16. «Vamos a tener el combustible, que será la humedad, y el fósforo, que serán los frentes fríos. Esperamos una temporada que podría llegar a ser bastante complicada«, concluyó.