Suelen variar en un par de horas, días o semanas las opiniones, apreciaciones o consideraciones que sobre distintos temas adopta el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Apenas cuatro días después de su exposición en la 81° Asamblea General de las Naciones Unidas donde pidió el fin de la dictadura comunista en Cuba y de afirmar que el gobierno de la isla «caerá» y que pretende un «cambio fundamental», este sábado aseguró que cree que su gobierno llegará a un acuerdo con Cuba, y en ese sentido descartó por el momento una intervención militar en la isla caribeña, atravesada por un crisis sin precedentes en distintos aspectos de su economía.
En una entrevista televisiva, el mandatario indicó: «Diré esto: Cuba y nosotros llegaremos a un acuerdo. No creo que necesitemos al Ejército». Y también dijo que a Cuba le va muy mal y que pretende «abrir Cuba a nuestra gente».
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«Mi administración también busca un cambio fundamental en la situación en Cuba, donde el régimen comunista está bajo una gran presión, la mayor presión que han enfrentado. Es un Estado absolutamente fallido», remarcó el mandatario estadounidensa, pocas horas después de las críticas que recibió por parte de la delegación cubana en la Asamblea General de la ONU, que se llevó a cabo en Nueva York, que se retiraron del plenario tras las expresiones del líder republicano.
Además, había trascendido que Trump planeaba enviar al Comando Sur refuerzos policiales, personal médico y otras unidades de apoyo durante los próximos meses para una eventual acción militar con supuesto propósito de propiciar un cambio de régimen en Cuba.
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«El gobierno de EEUU resulta incapaz de aceptar que Cuba es, y tiene derecho a ser, un país plenamente independiente y soberano», posteó en X el canciller cubano, Bruno Rodríguez, quien estuvo al frente de la delegación cubana que se hizo presente en la ONU en Nueva York.
En la isla que está separada apenas por 150 kilómetros de la ciudad de Florida, en tanto, la población afronta una serie de penurias, derivadas del bloqueo estadounidense, con mayor impacto en la infraestructura del país, que incluyen continuos cortes de energía, escasez de insumos de todo tipo y una caída abrupta del turismo, que era uno de los pilares de su economía.