El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo que su gobierno retomará las negociaciones con Irán en Pakistán, en medio de una creciente tensión en Medio Oriente. La decisión llega tras acusaciones directas contra Teherán por la presunta violación de un acuerdo de alto el fuego.
Según expresó el mandatario en su red Truth Social, fuerzas iraníes habrían abierto fuego contra embarcaciones internacionales en el estrecho de Ormuz, incluyendo un buque francés y un carguero británico. Trump calificó estos hechos como “inaceptables” y responsabilizó al aparato militar iraní por la escalada.
A pesar del conflicto, Washington enviará una delegación a Islamabad este lunes para continuar con las conversaciones diplomáticas. El objetivo es destrabar las diferencias en torno al control del estrecho y el programa nuclear iraní, dos puntos clave que ya habían impedido avances en rondas anteriores.
El mandatario estadounidense adoptó un tono particularmente duro al referirse a la posibilidad de un acuerdo. “Estamos ofreciendo un trato justo, pero si no lo aceptan, habrá consecuencias”, afirmó, advirtiendo sobre eventuales acciones contra infraestructura crítica iraní.
Por su parte, desde Teherán, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, reconoció ciertos avances en las negociaciones, aunque sostuvo que un acuerdo definitivo aún está “lejos”. También aseguró que las fuerzas iraníes están preparadas para responder ante cualquier acción que consideren una provocación.