Un incendio intencional en una vivienda en la ciudad de Santa Fe, dejó al descubierto el funcionamiento de un hogar clandestino para adultos mayores y personas en situación de vulnerabilidad.
El hecho ocurrió en un inmueble ubicado en barrio Nuevo Horizonte donde Héctor, un hombre de 63 años que residía en el lugar, confesó haber prendido fuego un colchón para pedir ayuda. «Prendí fuego para que nos salvaran. Si no, acá íbamos a morir todos», declaró a distintos medios de la capital provincial.
El incendio fue controlado por Bomberos Zapadores y no dejó víctimas fatales, pero durante la evacuación comenzaron a surgir denuncias sobre las condiciones en las que vivían los ocupantes.
Ahora, la Justicia investiga presuntos delitos de abandono de persona y estafas, mientras un hombre fue detenido, la presunta responsable permanece prófuga y los siete residentes rescatados continúan bajo asistencia estatal.
Según relató Héctor, llevaba alrededor de cinco meses en el lugar tras haber sido derivado desde el Hospital Iturraspe por una asistente social. Aseguró que los residentes permanecían encerrados, que hacía varios días no recibían alimentos y que convivían adultos mayores, personas con discapacidad y personas ciegas en condiciones de abandono.
Otro de los residentes afirmó que había llegado al establecimiento luego de una internación por neumonía y que abonaba alrededor de 300 mil pesos mensuales para permanecer internado. También cuestionó la alimentación que recibían y manifestó que el encargado administraba el cobro de su jubilación mediante su tarjeta bancaria.
Tras el operativo, fuentes de la Municipalidad de Santa Fe confirmaron que la vivienda no contaba con habilitación para funcionar como hogar de tránsito o residencia para personas mayores.
La Fiscalía, a cargo de Manuel Cecchini, incorporó las declaraciones de los residentes y comenzó una investigación para determinar si existieron delitos vinculados al funcionamiento del establecimiento, las condiciones de alojamiento y un posible abandono de las personas alojadas.
Un detenido y una mujer prófuga
Por el momento, la Policía de Investigaciones (PDI) detuvo a uno de los encargados del establecimiento, un hombre de 45 años, quien quedó a disposición de la Fiscalía. El fiscal ordenó que permanezca detenido mientras avanza la causa por los presuntos delitos de abandono de persona y estafas.
En paralelo, la Justicia busca a la propietaria del inmueble, considerada una de las principales responsables del funcionamiento del hogar. La investigación procura determinar si en este establecimiento se repetían maniobras denunciadas en otra causa iniciada en 2025, vinculadas con la retención de documentación y tarjetas bancarias de adultos mayores para administrar sus jubilaciones.
Mientras tanto el secretario de Políticas Sociales, Hugo Marchetti, indicó que los adultos mayores reciben atención y que ya comenzaron las entrevistas para evaluar la situación particular de cada uno y el vínculo con sus familias. Una de las personas debió ser trasladada al Hospital Iturraspe por inhalación de humo.
El funcionario sostuvo además que el caso podría derivar en la detección de otros establecimientos irregulares e instó a denunciar posibles residencias clandestinas para personas mayores a través de los canales habilitados por el Municipio.