El escritor Gonzalo Unamuno presenta en Rosario su libro Las máscaras de la bestia, una edición que reúne cuatro textos atravesados por el personaje Germán Baraja. En diálogo con el psicoanalista Lucas Raspall, el próximo martes a las 18 horas en Librería Homo Sapiens, el autor se adentrará en un universo narrativo donde lo inquietante y lo psicológico ocupan un lugar central.
En una entrevista exclusiva con Rosarioplus.com Unamuno detalló de qué va esta nueva propuesta orientada a un público adulto.
– Las máscaras de la bestia reúne textos que comparten al personaje Germán Baraja: ¿qué te llevó a volver sobre él y darle esta forma de “universo” dentro de un mismo libro?
– Se dio de manera natural: ese universo se fue configurando casi sin forzarlo. Muchos lectores notaban que Lila y Que todo se detenga compartían protagonista, y esa recurrencia fue haciendo evidente el hilo entre ambas historias. Cuando surgió la posibilidad de publicarlas en Brasil, reunidas en una edición en caja, me pareció un gran acierto porque permite ver la transformación del personaje, incluso cuando cada libro funciona por separado. Por eso, en Las máscaras de la bestia incluí una introducción donde explico ese recorrido y también por qué no prosperó una tercera novela con Germán Baraja. En definitiva, sentí que ese personaje —que me dio tanto en la literatura— merecía reunirse en una edición conjunta.
– En tus obras aparece con fuerza lo perturbador y lo psicológico: ¿qué te interesa explorar de esos territorios y qué encontrás ahí como escritor?
– A mí siempre me interesó el aspecto psicológico en la literatura. Siempre fui bastante estudioso al respecto y, dentro de los aspectos psicológicos, la rama que más me interesó es la de la perversión, la psicopatía, la manipulación; cómo, en el mundo de alienación digital en el que vivimos, en este mundo de hiperconectividad, los personajes nefastos, violentos, perturbados o resentidos pueden camuflarse, encontrar su modo y su razón de ser. Pueden esconderse detrás de una virtualidad, de un yo virtual, porque hoy en día todos tenemos que sostener dos yoes: el virtual y el real, que muchas veces no coinciden y, a veces, uno engaña al otro y viceversa.
– Dos de las novelas incluidas fueron adaptadas al cine: ¿cómo dialoga tu escritura con lo audiovisual y qué cambia cuando esas historias pasan a otro lenguaje?
– Que todo se detenga fue adaptada al cine y Lila está en proceso de filmación. Siempre estuve ligado al mundo audiovisual —incluso un cuento mío, Padres, se convirtió en un cortometraje premiado—, pero lo cierto es que la historia cambia mucho al pasar de un lenguaje a otro. La literatura permite imaginar, no tiene la tiranía de la imagen, mientras que el cine impone una forma. Además, como mis libros suelen ser casi soliloquios, llevarlos a la pantalla es complejo, y Juan Baldana lo resolvió de manera extraordinaria. También me interesa que las adaptaciones no sean una copia del libro: al ser artes distintos, creo que deben buscar su propio camino, incluso superarse, antes que repetir lo ya escrito.
– ¿Qué puede esperar el público de Rosario de esta presentación junto a Lucas Raspall? ¿Va a haber lectura, conversación, algún cruce particular?
– El público de Rosario, que es de los mejores, puede esperar de la presentación que voy a hacer con Lucas Raspal algo muy inteligente. Lucas es muy reconocido por su capacidad y su mirada psicoanalítica; es un psiquiatra muy conocido y, además, escribió el epílogo de la obra, así que la conoce en profundidad. Creo que el contrapunto entre él y yo puede ser muy interesante: él desde su formación en la psiquiatría y yo desde la escritura, con muchas inquietudes de carácter psicológico.
– Pensando en el lector, ¿qué tipo de experiencia buscás generar con Las máscaras de la bestia y por qué creés que hoy ese tipo de relatos conecta con el presente?
– Con Las máscaras de la bestia busco generar incomodidad: no es una literatura complaciente ni moral, sino una que expone sin filtros lo más visceral de la condición humana, incluso a riesgo de generar rechazo. Creo que eso conecta con un presente atravesado por una violencia cada vez más visible, amplificada por la digitalización y las redes. En ese sentido, la oscuridad del libro dialoga con la época, donde también proliferan relatos de crímenes y atrocidades en las plataformas.
La presentación en Rosario será el 14 de abril a las 18 en la librería Homo Sapiens, ubicada en Sarmiento 829, y contará con la participación de Lucas Raspall. El evento se enmarca en una serie de actividades culturales que buscan acercar a los autores al público lector local.