Buenos Aires, 11 agosto (NA) – La administración del intendente de Florencio Varela, Andrés Watson, quedó bajo la lupa por la magnitud y concentración de contrataciones municipales en tres áreas sensibles: la recolección de residuos, el Servicio Alimentario Escolar (SAE) y la obra pública, con cifras que en algunos casos alcanzan decenas de miles de millones de pesos.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, una investigación publicada este lunes vinculó, mediante antecedentes periodísticos y registros societarios, a empresas y cooperativas proveedoras del distrito con el dirigente Francisco “Chicho” Basile y miembros de su entorno familiar. La información no implica por sí misma la existencia de un delito, pero expone la permanencia durante años de un grupo reducido de actores alrededor de algunos de los contratos de mayor volumen económico del municipio.
El principal negocio señalado es el de la basura. En junio, la comuna convocó la Licitación Pública N°8/2026 para contratar durante cuatro años el servicio de recolección, con un presupuesto oficial cercano a los $78.500 millones. Mientras avanza ese procedimiento, la Cooperativa 31 de Mayo continúa como prestadora. La investigación de La Tecla sostuvo que distintas fuentes locales vinculan históricamente a esa entidad con el entorno de Basile.
El segundo frente es el Servicio Alimentario Escolar. En febrero, el Ejecutivo de Watson decidió asumir de manera directa el control del SAE y del módulo alimentario que estaban bajo la órbita del Consejo Escolar. Ese cambio colocó sobre el municipio la responsabilidad administrativa de las compras, la fiscalización de proveedores y la trazabilidad de los alimentos. Para el período septiembre de 2026-febrero de 2027 se lanzaron licitaciones por $7.761.692.400, distribuidas en distintas zonas del distrito.
En ese rubro aparece Ture S.A., cuya presidenta, según la investigación publicada este lunes, es Lorena Basile. El mismo informe indicó que la compañía recibió aproximadamente $2.000 millones durante febrero de este año para prestaciones destinadas al sistema escolar. En obra pública, Servicios y Gestión S.A., presidida por Francisco Basile, habría obtenido durante ese mismo mes contratos por aproximadamente $28.000 millones.
La cuestión adquiere peso político porque no se trata de una contratación lateral de la estructura comunal: son servicios que absorben partidas multimillonarias y, en el caso del SAE, Watson resolvió que pasaran a ser controlados directamente por su Ejecutivo. El propio municipio había fundamentado ese traspaso en la necesidad de conseguir mayor agilidad, control de los proveedores e inspección sobre las prestaciones.
Además, el nuevo contrato de residuos tiene una duración prevista de cuatro años, por lo que la definición del proceso condicionará buena parte del gasto municipal futuro en uno de los servicios más importantes del distrito. La adjudicación y las empresas finalmente seleccionadas serán los próximos actos administrativos que permitirán determinar si continúa o se modifica la estructura actual de proveedores.
Agencia NA